Crecer en redes

Lecciones para un influencer

¿Leísteis esta noticia? Se volvió viral en pocas horas, y enseguida los periódicos la utilizaron para pronosticar el fin de los influencers y de la burbuja Instagram. En resumen: se trata de una chica estadounidense con 2,6 millones de seguidores que intentó lanzar su propia marca de ropa y necesitaba al menos 36 ventas para poder comercializar sus productos. Nunca llegó a ese número. ¡¡Con 2,6 millones de seguidores!!

¿Qué es lo que le salió mal?

Me parece súper interesante que lo analicemos juntos para poder sacar nosotros mismos lecciones para nuestro negocio online o nuestra cuenta personal. Si no habéis leído el artículo lo tenéis aquí en español.

Lo primero que hice al leer la noticia fue analizar su perfil de Instagram y lo que pensé es: ¿cómo ha llegado esta chica a tener tantos seguidores con una cuenta tan poco trabajada? En su biografía únicamente hay una mención a otra cuenta que debe ser la de su marca, y un correo electrónico que imagino que es el medio para ponerte en contacto con ella. Nada más. No dice quién es, qué hace, qué voy a encontrar en su cuenta, nada de nada. Ella supone que cualquiera que llegue a se feed debería saber quién es por tener 2,6 millones de seguidores. Vuestra biografía debe ser un resumen de qué van a encontrar en vuestra cuenta y por qué deberían seguiros.

Después al leer sus posts nuevos y antiguos veo que no interactúa con ninguno de sus seguidores, tiene muchos comentarios, incluso de gente que la apoya hace tiempo, pero ella no contesta a ninguno, ni siquiera con un gracias. Instagram es una red social, deberíais aspirar a crear una comunidad que os siga porque conoce lo que hacéis y confía en vosotros, y eso solo se consigue interactuando con vuestros seguidores.

Arii pensó que con publicar una foto de su producto, meterle un poco de dinero a la producción, y pidiendo unos cuantos favores a sus amigos influencers conseguiría ventas rápidas solo con lanzar un post que pusiera: Camisetas disponibles en todas las tallas, pedidos por mensaje privado. Ojalá fuese todo tan sencillo, ¿no?

Algo que he aprendido de mi novio marketero y de mi experiencia propia es que la venta es un proceso. No basta con tener el dinero suficiente para invertir unos cuantos dólares en producción de fotos, locaciones, etc. De hecho, esa es la parte más sencilla. Lo importante es tener un plan de ventas: que te conozcan, que les guste lo que haces, que confíen en ti, y luego que te compren.

Yo no soy tan fatalista como los periódicos que ya han matado el negocio de los influencers, pero sí creo que el público se ha vuelto más exigente. Ya no es suficiente con publicar una foto describiendo lo maravillosa que es su vida u ofrecer a las marcas una mención en las redes. Ahora hay que crear contenidos y comunidad.

¿Qué puedo aprender de este caso?

Sobre todo, que la venta no es tan sencilla, que es un proceso que debes cultivar previamente. Tanto si eres un negocio como si eres una persona que quiere crecer en redes, involúcrate con tu audiencia, comparte contenido de valor y crea una comunidad comprometida con las mismas ideas y principio que los tuyos.

Si eres una marca y vas a lanzar tu producto, piensa en una estrategia previa que genere intriga y que haga sentir a tus seguidores que forman parte del proceso, emociónalos por lo que viene. Y eso también incluye a los amigos influencers a quienes quieras involucrar. No les envíes una muestra del producto y ya, hazles sentir que son parte del proyecto y no que los estás usando.

Y, por último, si lo que necesitas es llegar a un mínimo de ventas, crea una oferta que te ayude a conseguir ese objetivo: un regalo a las primeras 36 personas, una postal firmada por ti si tienes muchos seguidores… Las posibilidades son infinitas, y no necesitas invertir mucho dinero en ello, simplemente usar las redes con sabiduría.

¿Qué pensáis de todo ello? Me encantaría leer vuestra opinión. Os leo en los comentarios y en mi Instagram.

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